jueves, 14 de diciembre de 2017

Acoso sexual de segundo orden… y tú qué hiciste…


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 04.12.2017]

El acoso sexual es todavía en gran medida un tema tabú, un secreto a voces ante el que no se actúa suficientemente (está presente incluso en el Parlamento Europeo). Parece que nadie se atreve a poner nombre a lo que siempre ha existido... y de lo que no se habla se invisibiliza. El pasado 25 de noviembre asistí al Symposium “Acoso Sexual de Segundo Orden: clave para eliminar la violencia de género”, organizado por la Plataforma de Género de la Universidad de Deusto. Participaron en el mismo:
  • Ana Vidu, Investigadora de la Facultad de Derecho.
  • Leire Gartzia, Profesora de Deusto Bussiness School.
  • Estibaliz Linares, Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas.
  • Maria Luisa Jaussi. Berritzegune Nagusia, Departamento de Educación.
  • Cristina Pulido Rodríguez, Directora del Diario Feminista y profesora de periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona.
  • Modera y dinamiza: Rocío García Carrión, Equipo eDucaR (Ikerbasque Research Fellow)
Una idea marcó toda la jornada, y resume, para mí, todo lo allí expuesto: “Toda persona que ataca a quien defiende a las víctimas de acoso sexual está haciendo acoso sexual de segundo orden”. Como señala la cita de apertura de esta entrada “Si no eres parte de la solución eres parte del problema” (Ruth Milkman). Hay que defender a quien defiende. No se puede erradicar la violencia de género sin eliminar el acoso sexual de segundo orden, que se puede definir como: “la violencia física y/o psicológica contra las personas que apoyan a las víctimas de acoso sexual. Algunas personas, grupos e instituciones que apoyan a las supervivientes se convierten en víctimas de violencia cuando las acompañan en el proceso de denuncia o cuando las defienden frente a la re-victimización”.

Hay muchos testimonios que muestran cómo este acoso de segundo orden, que está presente en todos los ámbitos de la vida, también se da en la universidad.  Patricia Melgar Alcantud , investigadora de CREA y profesora de la Universitat de Girona, señala en un artículo de elperiodico.es: “Si David quiere luchar contra Goliat que no parta de que el resto de compañeros y compañeras se pondrán del lado de la víctima. Aquellos y aquellas que en las reuniones de departamento y las juntas de facultad, cuando yo explicaba los hechos, miraron hacia otro lado se convirtieron en cómplices”. [Para profundizar puede ser de interés ver este extracto del documental  "Voces contra el silencio"].

Parte del problema tiene que ver con lo que se denomina el iceberg de la violencia machista, “o aquella percepción social de que esta violencia solo ocurre cuando violan a una chica, o un hombre mata a su pareja, o un chico pega a su novia. […] Hemos aprendido a contar las víctimas de estas formas más visibles de violencia, pero seguimos sin entender bien el fenómeno de la misma, precisamente por su enorme tamaño y por la diversidad de formas que adopta” (Clara Polo Sabat). La siguiente infografía de Amnistía Internacional habla por sí sola. Y este iceberg  se ha hecho mayor con la incidencia de las redes sociales.


Quienes sufren acoso sexual sufren una triple tortura derivada de la ley del silencio que impone el agresor valiéndose de su poder. “Tortura cuando son acosadas. Tortura cuando denuncian. Y la última tortura, la que parece no acabar nunca: el penoso proceso al que se enfrentan después” (Marta Fernández).  Este hecho lo hemos visto recientemente con en el caso de la joven que sufrió una agresión sexual en Sanfermines de 2016 y que ha hecho que muchas voces se alcen diciendo “Yo sí te creo”.

Para erradicar esta violencia la estrategia más eficaz es la intervención del testigo. Como comenta Ramón Flecha, “el mejor lema internacional de la convivencia es bystander intervention, es decir, todos y todas a una; y también saben que una versión más larga de ese lema es bystander intervention begins by you, es decir, el todas y todos a una comienza por ti”. Es fundamental crear redes de solidaridad y de apoyo a las víctimas. Algunos ejemplos de éstas son:  Asociación de Ayuda a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia Doméstica [presenta unos pasos y pautas de actuación muy interesantes] o la  Red solidaria de víctimas de violencia de género en las universidades.

Y también es importante crear lazos tanto de sororidad como  de hermandad entre hombres. Son muy bellas las palabras de Marcela Lagarde y de los Rios “¿Qué habría sido de las mujeres en el patriarcado sin el entramado de mujeres alrededor, a un lado, atrás de una, adelante, guiando el camino, aguantando juntas. ¿Qué sería de nosotras sin nuestras amigas? ¿Qué sería de las mujeres sin el amor de las mujeres?”

Una experiencia muy interesante es la de creación de espacios educativos libre de violencia a través del modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos. Se trata de socializar a niños y niñas vaciando de atractivo la violencia y dotándoselo a la no violencia y a quien la defiende, y de crear las condiciones para perder el miedo. Como señaló María Luisa Jaussi “quienes apoyan no son ‘buenazos’ o ‘pobrecitos’, son valientes (…) romper el silencio es de valientes, no de chivatos”. Una experiencia exitosa es El club de los valientes de la comunidad de aprendizaje CPI Sansomendi IPI (Vitoria).

Cristina Pulido, Directora del Diario Feminista, habló de cómo existen toda una serie de recomendaciones internacionales sobre cómo cubrir las noticias; además, existen dos opciones editoriales: 1) perpetuar el acoso y 2) contribuir a su solución. El diario que dirige vio la luz el 25.11.2017, y obtuvo casi 5000 visitas en las primeras 48 horas. Reproduzco aquí una parte del Editorial del día del lanzamiento:
“Diario Feminista, será una publicación diaria que trate de todos los temas que hablan otros periódicos también de calidad, pero con una orientación que incluya el mismo tiempo la igualdad y la diferencia de las mujeres, así como el conjunto de derechos humanos de todas las personas. Diario Feminista por otro lado, no es una publicación sobre temas de género sino una publicación sobre todos los temas tratados desde una perspectiva feminista (…) Diario Feminista, se enmarca dentro del sueño de muchas mujeres de lograr sociedades más libres e igualitarias a través de crear un entorno seguro también desde el ámbito de los medios de comunicación. Un tratamiento periodístico feminista, libre de discursos sexistas y posicionado en contra de la violencia de género y el racismo.  Desde una opción plural, donde el único límite es el marcado por la Declaración de los Derechos Humanos, basado en evidencias y no conjeturas, manipulaciones o mentiras, así como en la transparencia, respetando los códigos éticos internacionales periodísticos.”.
Un apunte para que cada uno reflexione… Llegará el momento de rendir cuentas… “Tú estabas allí ¿qué hiciste para apoyar?” Para terminar os dejo un vídeo sobre las I Jornadas sobre el Acoso Sexual de Segundo Orden, celebradas en Barcelona los días 19 y 20 de diciembre de 2016.



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